La Corte de Apelaciones de Temuco confirmó la condena contra ocho exsoldados por el homicidio calificado de José Gastón Buchhorsts Fernández, joven de 18 años que cumplía el Servicio Militar en 1973. El crimen ocurrió en Villarrica, luego de que fuera considerado desertor tras no reintegrarse oportunamente a su unidad.
Cuatro de los acusados fueron sentenciados a siete años de presidio efectivo, además de inhabilitación perpetua para cargos públicos y derechos políticos. Otros cuatro recibieron penas de cinco años, que serán cumplidas bajo libertad vigilada intensiva, también con las accesorias legales correspondientes como coautores del delito.
En el ámbito civil, el tribunal confirmó que el Estado deberá pagar una indemnización de 100 millones de pesos por daño moral al hermano de la víctima. El fallo ratificó los hechos establecidos en primera instancia por el ministro en visita Álvaro Mesa Latorre.
Según la investigación, una patrulla detuvo al joven en Villarrica y lo trasladó al regimiento. Posteriormente fue llevado a los faldeos del volcán Villarrica, donde lo obligaron a cavar una fosa. Tras ello, recibió disparos por orden de un teniente y fue enterrado en el lugar.
Durante meses, su familia buscó respuestas sin éxito. En el regimiento entregaron versiones contradictorias y nunca informaron el paradero del cuerpo. Con el tiempo, un fiscal militar indicó que habría sido ejecutado bajo la llamada “Ley de Fuga”, sin precisar la ubicación de sus restos.