El Tribunal Oral de Cañete condenó este jueves a presidio perpetuo calificado a Felipe, Tomás y Jefferson Antihuén Santi, tras ser declarados culpables del triple homicidio de los carabineros Sergio Arévalo, Carlos Cisternas y Misael Vidal ocurrido en 2024 en la comuna de Cañete, caso que generó fuerte conmoción a nivel nacional.
En el fallo, los hermanos Antihuén Santi fueron condenados como autores ejecutores de los homicidios, mientras que Nicolás Rivas Paillao fue sentenciado como autor colaborador. Este último recibió una pena de 17 años y un día de cárcel por homicidio de carabineros y 5 años y un día por colaborar en el delito de robo con violencia.
Además del presidio perpetuo calificado, los hermanos Antihuén recibieron otras condenas. Fueron sentenciados a 10 años y un día por robo con violencia y a 5 años de cárcel por el delito de incendio, entre otras. El fiscal Roberto Garrido se mostró conforme con la decisión del tribunal.
Desde el Ministerio Público confirmaron que todas las penas deberán cumplirse de forma efectiva, comenzando por las más graves. La sentencia fue leída en una audiencia telemática, luego de seis semanas de juicio por los hechos registrados entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de abril de 2024.